Víctor Sánchez Baños
{ Poder y Dinero }
Lunes 18 de enero de 2010 Haití: la herencia maldita
Las siete pestes de Haití: el hambre, la ignorancia, el colonialismo, los dictadores, las masacres, la tierra erosionada y la ayuda internacional.
Cientos de miles de millones de dólares se han destinado para Haití en los últimos años para combatir la pobreza y el hambre en el país mas pobre del continente. Más de 10 mil ONGs y los mismos gobiernos, se han dado a la tarea de destinar mucho dinero pero al final de cuentas no ha servido de nada.
Los niveles de ignorancia, hambre y subdesarrollo no han mejorado. Los 8 millones de habitantes de ese país no han podido superar los niveles elementales de supervivencia y, por si fuera poco, la clase dominante tiene abierta una brecha que difícilmente podrán acercarse sus bordes.
En los últimos días he leído en varios periódicos estadounidenses de diversas tendencias ideológicas sus posturas acerca de Haití. Los males de éste país no vienen de las últimas dictaduras militares y el colonialismo, ni mucho menos del complejo de culpa que tiene las naciones que alguna vez fueron “dueñas” de esa porción de la isla.
La corrupción erosionó el 98% del territorio haitiano y no es posible sembrar absolutamente nada. La corrupción provocó masacres y, por si fuera poco, el espíritu colonial lo heredaron los actuales dirigentes.
La desgracia que vive hoy Haití da una explicación cruel a muchas naciones que no pueden salir de su miseria. Siempre hay una explicación histórica y la responsabilidad recae en sus dirigentes.
PODEROSOS CABALLEROS.- Nadie se pone de acuerdo sobre la forma en que puedan hacer mas rentables las líneas aéreas. Unos piden, como el secretario de Comunicaciones, que se fusiones y otros que no. La verdad es que los usuarios estamos cansados de tanta politiquería con las líneas aéreas. Juntas serían un monopolio con un mercado muy dominante. Aeromexico y Mexicana deben estar separadas y si una quiebra, pues ni modo. Que se pongan las pilas sus accionistas. El gobierno no debe definir el destino de las empresas privadas. Este gobierno de derecha quiere ahora mandar sobre las compañías privadas. Quieren parecerse al venezolano Hugo Chávez.
RESPONSABILIDAD SOCIAL CORPORATIVA: Fue un éxito la idea del equipo de Grupo Carso, para que se puedan hacer donativos en efectivo para ayudar a damnificados en Haití. Mediante la marcación del *7777 en Telcel o *8888 en un teléfono fijo, se pueden hacer donaciones de 100 y hasta 500 pesos. Por cada peso donado por usuario de Carso la Fundación Carlos Slim dará otro. Se han juntado varios millones de pesos en sólo 3 días.*** La Unicef, el organismo de la ONU dedicado a la niñez, ofrece un número telefónico en México para información de cómo ayudar: 01 800 841 8888. Otra opción es mediante depósito en Banamex, cuenta No. 1976039404. No. de referencia 0001001613, sucursal 197 a nombre de Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia. Para transferencias electrónicas, utilizar la CLABE: 002180019760394046 referencia numérica 0001001613 y referencia alfanumérica Haití, de acuerdo a información de Susana Sottoli, Representante de UNICEF en México. *** Michel Landel, CEO de Sodexo Mundial donarán 100,000 euros a la comunidad Haitiana para ayuda de los damnificados. Ban Ki-moon, secretario general de la ONU estimó que se requieren 550 millones de dólares de la sociedad internacional para poder ayudar urgentemente a todos los afectados por el desastre natural.
CHIQUILLERIA.- Sebastián Piñera, dueño de la principal aerolínea del Pacífico de América Central y del Sur, LAN, es el nuevo presidente de Chile. Después de 52 años, la derecha regresa al poder por la vía de las elecciones y 20 de que salió el dictador Pinochet. Es interesante el vuelco a apoyar a empresarios como dirigentes políticos, en varias naciones como Italia, con Silvio Berlusconi y ahora Chile con Piñera. Por cierto, el desarrollo cívico de esas naciones lleva a los que perdieron las elecciones a reconocerlo de inmediato. No se ponen a bloquear calles o hacer berrinches callejeros como ocurrió en México en el 2006 donde el Peje cerró Reforma o se invistió como “presidente legítimo”. Puras payasadas.